La moda del moreneo y sus efectos…

La moda del moreneo y sus efectos…

La relación del Astro Rey con los seres vivos es innegable: marca las pautas de nuestros días y estaciones e influye en la práctica totalidad de lo que hacemos. Sus efectos sobre nosotros están claros; más horas de luz en verano alteran nuestras jornadas, los cortos días de invierno parece que nos hacen más pesimistas y nos mantienen de peor humor, nuestros cultivos, …

El Sol está presente durante todo el año, sus efectos  sobre nuestro organismo y en concreto sobre nuestra piel también lo están y sin embargo, las medidas de protección solar se toman mayoritariamente durante los meses de verano y aún así, de manera insuficiente y a veces, ineficaz.

“Qué guapa estás así de morenita!” ,  “Qué bien sales en la foto con ese bronceado! “  son frases que escuchamos a menudo y que nos animan a tostarnos al sol veraniego, si puede ser en las horas centrales del día mejor (parece que cuanto más rojos nos pongamos, más efecto moreno alcanzaremos) y “por un día” sin protección tampoco pasa nada… de hecho al sol de primavera ni caso le hacemos en cuanto a protección por que   “apenas quema”, “no es el sol de verano”. Parece que son trámites sine qua non para estar guapo o guapa y “a la moda”.

 

LA MODA DEL MORENEO… de dónde surge.

 

Coco Chanel

No hace demasiado tiempo la piel blanca se consideraba símbolo de distinción social, era digna de las altas clases y estatus sociales, de aquellas personas pertenecientes a la realeza o la aristocracia dado que quienes formaban parte de las clases sociales más bajas, quienes trabajaban horas y horas al aire libre, a la intemperie, bajo el sol sin protección ni cuidado alguno, lucían una piel más tostada y morena.

Sin embargo, iniciado el s.XX, los avances científicos dieron a conocer los beneficios que podrían tener los “baños de sol” sobre nuestra salud y muchos médicos comenzaron a recomendarlos a sus pacientes, en especial a aquellas personas que sufrían depresión, anemia, que necesitaban refortalecer sus huesos, …

Por supuesto las altas esferas de la sociedad seguían tapándose bajo sus paraguas y sombrillas protegiendo la tez blanca y pura!

Pero durante la década de los años 20, una joven Coco Chanel pondría de moda, sin saberlo, lo que aún a día hoy conocemos como estar moreno.

La archi famosa diseñadora francesa, era una de las mujeres que marcaba tendencia en aquel momento: lo que ella hacía, decía o diseñaba se convertía en moda. Podría ser una influencer de su época!??

Corría el año 1923 y Coco Chanel al regreso de unas de sus vacaciones en yate lucía con una piel muy bronceada, lo que hizo que todas sus seguidoras quisiesen imitarla. Y así de la noche a la mañana resultó que la piel pálida ya no era moda y el estar bronceado, además de saludable, por recomendado por los médicos, quedaba genial en las fotos!

Josephine Baker

 

 

Si a esto le sumamos la historia de Josephine Baker, tenemos posiblemente los dos hechos más salientables que explican el origen de la moda del moreneo.

Josephine Baker, cantante y actriz, fue la primera mujer afroamericana que protagonizó una película. Se la conocía como “la mujer de la piel de caramelo” y claro, este color junto a su fama, hicieron que se convirtiese en imagen a seguir.

Así estas dos mujeres son posiblemente las precursoras de la moda del moreneo!

 

 

 

 

PRIMER BRONCEADOR … 1927.

 

Esta obsesión por broncearse y tostar la piel, cuanto más mejor, llevó al diseñador y perfumista francés Jean Patou a lanzar al mercado la primera loción bronceadora llamada “HUILE DE CHALDEE”, que pronto se convertiría en el complemento imprescindible para un color tostado. Eso sí, dejando en el olvido cualquier tipo de protección, tal como las conocemos.

 

PRIMER FOTOPROTECTOR … 1944.

 

Arcillas, ungüentos y otros potingues fueron utilizados durante toda la Historia para proteger nuestra piel del sol pero el verdadero origen de la primera crema de protección solar lo encontramos en la Segunda Guerra Mundial, en la que los soldados situados en el Océano Pacífico pasaban muchas horas expuestos al sol en sus largas jornadas de trabajo.

Benjamin Green, farmacéutico de profesión, descubriría que la parafina (sustancia extraída del petróleo) aplicada sobre la piel, creaba una capa fina sobre ella y la protegía de los rayos solares, que no la atravesaban y no producían quemaduras.

Esa sustancia, convertida en protector solar, adquirió la patente de la mano de la farmacéutica MERCK&Co que desarrolló una crema que no sólo ayudaba al moreneo sino que además protegía de los rayos solares y sus quemaduras.

Se comercializó en la década de los años 50 con el nombre de COPPERTONE y su imagen era la que veis en el cartel:

 

 

Desde entonces, esta industria ha seguido avanzando; las cremas solares (hablaremos de los distintos tipos más abajo) ya no sólo evitan quemaduras sino que son seguras y adecuadas para una mayor y más eficaz protección de la radiación solar (os explicamos más abajo los efectos en nuestro organismo).

 

LA CIENCIA DETRÁS DEL MORENEO.

 

El sol emite luz en un espectro, en una franja que podemos divir en tres partes:

  • la luz visible, que es la que nos permite ver,
  • la luz infrarroja que es de menor energía y la que nos da calor y
  • la luz ultravioleta (UV) de más energía que las otras dos y la que nos “pone morenos”.

OJO! los rayos UV también son los que nos permiten sintetizar la vitamina D tan necesaria, entre otras cosas, para nuestros huesos.

 

La capa de Ozono de nuestro planeta tiene la función de filtrar las radiaciones UV, concretamente:

-deja pasar las menos peligrosas que conocemos como UV-A o UVA, que son las que se usan en las cabinas de bronceado o aparatos de solarium.

-deja pasar, aunque en menor medida, las más peligrosas conocidas como UV-B y UV-C (de éstas, absorbe más, por eso deja pasar menos, tal como se ve en el dibujo).

 

Absorción de la radiación solar por la capa de ozono

 

 

___El Sol nos ataca y nosotros nos defendemos.

 

Los rayos UVA pueden dañar nuestra piel produciendo alteraciones en el ADN de ahí que nuestro organismo cuente con un sistema de autoprotección basado en la fabricación de un pigmento que se llama MELANINA, un fotoprotector muy eficiente por sus propiedades químicas.

 

La melanina, producida por los melanocitos, absorve la radiación solar y la transforma en calor, evitando así que se dañe nuestro ADN. Es decir, cuanta más exposición al sol, más reacción de nuestro cuerpo, más melanina se produce y más se tuesta nuestra piel, para defendernos.

 

Cuando recibimos la radiación empezamos a defendernos:

  • hay una REACCIÓN INICIAL, en la que se activa la producción de melanina y se comienza a evitar el daño al ADN, se evita que haya mutaciones por esa exposición solar. Este bronceado es poco duradero y no persiste sino persiste la exposición.
  • hay una REACCIÓN TARDÍA, debida a la acción de la radiación UV-B, en la que se activa todavía más la producción de melanina, ésta desciende a capas más profundas de la piel para seguir ejerciendo su función protectora.  Aquí comienza lo que conocemos como moreno, que perdura más.

 

 

A TENER EN CUENTA…

 

Cuando la radiación UV llega a nuestra piel, se produce lo que conocemos como radicales libres que producen mutaciones en el ADN de las células. Por suerte nuestro organismo cuenta con un sistema de defensa que nos protege y repara los daños del ADN.

1.- Aunque, cuando está muy dañado, las células programan su propia muerte, una especie de suicidio.

2.- Y cuando las exposiciones solares son reiteradas y persisten,  de larga duración y con baja o mala protección o sin ella, nuestro sistema puede fallar y esas células dañadas ya no programan su propia muerte sino que se mantienen dañadas en nuestro cuerpo, acumulándose y esto puede traer consecuencias peligrosas a nuestra salud, incluso a largo plazo… de ahí lo que que se suele decir de que “la piel tiene memoria”.

 

DE FOTOPROTECTORES, BRONCEADORES, CABINAS DE BRONCEADO Y CREMAS SOLARES.

 

Los fotoprotectores son aquellas sustancias que empleadas en nuestra piel, además de permitir cierto bronceado, nos PROTEGEN. Funcionan según lo explicado anteriormente sobre la melanina. También se les conoce como bloqueadores solares o simplemente bloqueadores.

Los bronceadores o autobronceadores funcionan mediante una molécula llamada dihidroxiacetona que oxida las proteínas de la superficie de nuestra piel haciendo que parezcan más oscuras, algo parecido al maquillaje. Pero NO PROTEGEN (su factor de protección es muy bajo) y no estimulan la producción de melanina. Con ellos debemos usar igualmente fotoprotectores.

El término CREMA SOLAR se usa en general para referirnos a cualquier sustancia que usamos en nuestra piel en relación con nuestro bronceado.

 

Ojo! Para la buena elección del producto a utilizar, elegir un buen SFP (factor de protección solar) se recomienda hablar con especialistas (dermatólogos, farmacéuticos, …) que nos recomendarán lo mejor para una buena protección en base también a nuestro tipo de piel.

 

En cuanto a las cabinas de bronceado… funcionan con radiación UV (de intensidad controlada) y no son aconsejables dados los problemas que puede acarrear como envejecimiento de la piel (flacidez y arrugas) o quemaduras o problemas mayores como tumores cutáneos.

Estos problemas se acentúan sobretodo cuando se realiza en personas jóvenes y con tiempos de exposición prolongados y de forma repetida.

A pesar de que los centros y las cabinas cuentan con controles y existe normativa vigente al respecto, los efectos están ahí, existen y están científicamente probados…

 

EXPOSICIÓN AL SOL? MUY MUY MUY CONTROLADA SIEMPRE CON FOTOPROTECCIÓN, EVITANDO LAS HORAS CENTRALES Y QUE NO SEA DE LARGA DURACIÓN.

SI QUERÉIS MORENEAR OS ACONSEJAMOS AUTOBRONCEADORES CON FOTOPROTECCIÓN.

 

 

 

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